Unidad naval en bahía de Paracas
El destructor ARA Almirante Brown participó en UNITAS LXVII frente a Paracas, en actividades multinacionales SIFOREX y UNITAS organizadas por la Marina de Estados Unidos y lideradas por la Marina de Guerra del Perú, buscando reforzar interoperabilidad y adiestramiento en múltiples ámbitos navales y cibernéticos.

El destructor ARA Almirante Brown fondeó frente a la bahía de Paracas en el marco del ejercicio UNITAS LXVII, que se desarrolla entre diversas marinas de la región y aliados. Estas maniobras, organizadas por la Marina de los Estados Unidos y con la Marina de Guerra del Perú como anfitriona, reúnen fuerzas navales con el objetivo de fortalecer procedimientos conjuntos, tácticas y capacidades operativas en un espacio marítimo históricamente relevante para las naciones americanas.
La presencia del buque argentino simboliza el compromiso de la Armada Argentina con los ejercicios multinacionales y con la cooperación marítima regional que promueve la interoperabilidad entre participantes. Durante la primera semana de septiembre la Armada Argentina participó del SIFOREX XIV, un ejercicio centrado en el ámbito submarino, y el 10 de septiembre comenzó su despliegue en UNITAS LXVII, previsto hasta el día 24.

Ambos ejercicios integran componentes navales, aeronavales y anfibios, así como actividades de fuerzas especiales y ciberdefensa, diseñadas para poner a prueba y mejorar la coordinación entre unidades y medios de distintas marinas. Las actividades se ejecutan en áreas delimitadas de la plataforma marítima frente a la costa peruana, con un programa que combina prácticas de búsqueda y rescate, guerra antisuperficie y antisubmarina, ejercicios de bloqueo y operaciones combinadas. Los alcances de SIFOREX y UNITAS comprenden el adiestramiento en procedimientos, técnicas y tácticas aplicables en el entorno marítimo contemporáneo, orientados a incrementar la eficacia operativa conjunta.
Los destinatarios de estas actividades son las tripulaciones y mandos de las fuerzas participantes, a quienes se les brinda la oportunidad de aplicar estándares de interoperabilidad, compartir lecciones aprendidas y armonizar comunicaciones y formatos operativos. Además, estos ejercicios constituyen un espacio para el intercambio profesional entre personal naval, proporcionando instancias de instrucción, simulación y evaluación que contribuyen a la preparación colectiva ante contingencias y a la mejora de capacidades nacionales.

Los canales de coordinación comprenden la planificación multinacional previa, el empleo de centros de control marítimo y aeronaval durante las maniobras y la utilización de protocolos de comunicación estandarizados para operaciones combinadas. También se integran procedimientos específicos para la ciberdefensa, que incluyen ejercicios de respuesta a incidentes y protección de sistemas críticos de mando y control. La realización de prácticas anfibias y de fuerzas especiales demanda la articulación entre plataformas navales y medios aerotransportados, mientras que las actividades antisubmarinas requieren la interacción estrecha entre buques, aeronaves y unidades de vigilancia para optimizar detección y seguimiento.
El desarrollo de SIFOREX XIV y UNITAS LXVII en la misma extensión de mar donde ocurrieron episodios decisivos de la independencia latinoamericana aporta un componente histórico que refuerza la dimensión simbólica de la cooperación naval. En esas aguas, acciones navales de comienzos del siglo XIX influyeron en las campañas de emancipación, y en la actualidad las marinas convergen para ejercer la soberanía, entrenar capacidades y consolidar la paz mediante la interoperabilidad.

La participación argentina en estos ejercicios reafirma la memoria compartida con Perú y otros países, traducida en un trabajo conjunto centrado en objetivos operativos y en la integración de recursos humanos y materiales en el ámbito marítimo. La Armada Argentina comunica que seguirá informando sobre el desarrollo de estas maniobras mediante sus canales oficiales y redes, a fin de mantener actualizados a los destinatarios interesados y a la comunidad en general. La cobertura incluye cronogramas de actividades, resultados de adiestramiento y la participación de unidades específicas, siempre respetando los límites operativos establecidos.
De esta manera, las fuerzas navales participantes consolidan un espacio de encuentro, cooperación y adiestramiento que no solo mejora capacidades técnicas y tácticas, sino que también fortalece vínculos institucionales y la respuesta coordinada ante desafíos regionales en el entorno marino.


