Bioeconomía para controlar la pilosella
La provincia y el INTA acordaron una investigación de 12 meses para desarrollar un bioherbicida frente a la expansión de Hieracium pilosella en el norte fueguino; la iniciativa combina financiamiento público, recursos técnicos y articulación institucional para proteger la ganadería ovina y los pastizales.

El Ministerio de Producción y Ambiente de la provincia y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) suscribieron un convenio de trabajo orientado al desarrollo de herramientas biológicas para el control de Hieracium pilosella, especie invasora conocida como velocilla o pilosela.
El acuerdo, firmado por el ministro Francisco Devita y el presidente del INTA Nicolás Bronzovich, establece un programa de investigación de 12 meses cuyo objetivo central es identificar y validar alternativas de manejo basadas en agentes biológicos con potencial herbicida, manteniendo el foco en la protección de los pastizales y la actividad ganadera ovina del norte provincial.
El proyecto se focaliza en la evaluación de un subgrupo de cianobacterias que producen compuestos con capacidad para inhibir el crecimiento de malezas, y en la exploración de enemigos naturales o microorganismos que favorezcan el control biológico de la pilosella. El INTA será responsable de ejecutar las tareas de investigación previstas, aportando personal especializado, capacidades de laboratorio y gestión de las autorizaciones necesarias para el acceso a los recursos genéticos. La línea de trabajo prioriza experimentación, monitoreo y validación de resultados en condiciones que reproduzcan las características del ecosistema local.
En términos operativos, la Provincia financiará el proyecto con una inversión aproximada de 43 millones de pesos, gestionada ante el Consejo Federal de Inversiones (CFI), y se comprometió a colaborar con logística y recursos complementarios. Ese aporte provincial podrá incluir la disponibilidad eventual de vehículos, combustible, personal técnico para tareas de campo y otros insumos necesarios para la implementación de las actividades de muestreo, ensayos y seguimiento, según la disponibilidad presupuestaria y operativa que se precise a lo largo del año del convenio.
Los pastizales del norte fueguino, base de la ganadería ovina regional, han sido sometidos a un uso intensivo que alteró su composición vegetal y favoreció la proliferación de malezas invasoras. La pilosella se distingue por su reproducción tanto a través de estolones como por semillas, su alta competitividad frente a especies forrajeras y su tolerancia a condiciones de estrés.
Su expansión provoca la reducción significativa de la biomasa disponible para el ganado —con estimaciones que indican pérdidas de hasta el 90% de forraje en áreas afectadas— y el desplazamiento de especies nativas, incrementando la vulnerabilidad de los sistemas productivos y los servicios ecosistémicos. El proyecto persigue objetivos precisos: desarrollar un bioherbicida efectivo y seguro, definir protocolos de aplicación adecuados al paisaje fueguino, y generar conocimientos transferibles a productores y técnicos locales.
Los destinatarios directos son los productores ovinos, las organizaciones rurales y los técnicos de extensión; los beneficios esperados incluyen la recuperación de la productividad de pastizales, la disminución de costos de manejo a largo plazo y la preservación de la biodiversidad local. Para ello se prevé la elaboración de materiales técnicos, capacitaciones y actividades de demostración en campo que permitan a los distintos actores adoptar las soluciones resultantes.
La iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia de incorporación de biotecnología y bioeconomía en la matriz productiva fueguina y se vincula con proyectos como TrichoDF, impulsado por la Universidad Nacional de Tierra del Fuego y el CONICET, que desarrolla bioinsumos locales para mejorar rendimientos y controlar hongos en producciones orgánicas de climas fríos. Ambos proyectos cuentan con el acompañamiento de la Secretaría de Desarrollo Productivo y PYME y del INTA, fortaleciendo la articulación entre la Provincia, instituciones científicas y actores productivos.
Los canales previstos para la difusión incluyen informes técnicos, jornadas de transferencia, redes de extensionistas y comunicación institucional para asegurar la adopción y seguimiento de las medidas propuestas.
