Balance anual del transporte público local
El director ejecutivo de UISE, Gustavo Cinti, presentó un informe sobre la operación del servicio municipal de transporte, con más de 3,5 millones de cortes de boleto anuales, la incorporación de 21 barrios y la recuperación del servicio luego de crisis previas por gestión privada ineficiente.

El director ejecutivo de Ushuaia Integral Sociedad del Estado (UISE), Gustavo Cinti, expuso un balance detallado del funcionamiento del sistema de transporte público de la ciudad, resaltando cifras operativas y decisiones institucionales. Según el informe presentado, la empresa municipal registra más de 3,5 millones de cortes de boleto por año, lo que representa un promedio superior a 9.000 validaciones diarias. Esa demanda se sostiene con más de 20 unidades activas y cinco líneas regulares, estructura que permite atender recorridos urbanos con frecuencia y continuidad.
Cinti subrayó la importancia de mantener el servicio como un bien público y operativo permanente, compatible con los objetivos de integración y accesibilidad de la ciudad. En su exposición, Cinti contextualizó la creación y consolidación de UISE a partir de episodencias previas de ruptura del servicio bajo gestión privada, mencionando tres declaraciones de emergencia que evidenciaron la fragilidad de la prestación cuando estuvo a cargo de operadores con fines de lucro.
Recordó que en la última emergencia en 2016 la prestataria privada redujo su flota a solo cinco colectivos operativos para toda la ciudad, lo que provocó una caída de la demanda de 2,8 millones a menos de 2 millones de pasajes. Esa contracción operativa y la consecuente pérdida de conectividad motivaron decisiones municipales orientadas a restituir el servicio de manera sostenida y con perspectiva social.
Frente a ese colapso, el Municipio tomó la decisión política de recuperar la operación en 2017, acción liderada por el intendente Walter Vuoto y materializada a través de la incorporación del servicio a la estructura de UISE. En ese proceso se absorbió a 62 trabajadores que habían sido despedidos por la empresa privada y se incorporaron 20 unidades 0 kilómetro para normalizar la prestación.
La reestatización del servicio se presentó como una respuesta integral: garantizar empleo, restituir frecuencias y proyectar la gestión bajo una lógica comunitaria, en la que el transporte público se concibe como un servicio social esencial y no como una actividad orientada a la rentabilidad comercial. A partir de la gestión pública, UISE procedió a ampliar los recorridos y a incorporar sectores urbanos previamente desatendidos por la lógica económica del operador privado.
La operatoria municipal priorizó la extensión de cobertura hacia 21 barrios que no contaban con acceso regular al transporte colectivo, respondiendo así a criterios de inclusión territorial y equidad. Cinti explicó que la decisión de ingresar a estos barrios obedeció a la necesidad de asegurar movilidad para áreas con demanda social, aún cuando la ecuación económica tradicional no resultara rentable para un prestador privado. La ampliación se gestionó con planificación de recorridos y ajustes operativos para garantizar la sostenibilidad del servicio.
La creación de las líneas D y E constituyó un hito en la extensión de la cobertura, permitiendo la atención de sectores como Identidad Fueguina, Andorra y Dos Banderas. Cinti indicó que el servicio en esos sectores comenzó en enero de 2025 y que actualmente se disponen de ocho combis destinadas específicamente al corredor Andorra–Dos Banderas.
La puesta en marcha de estas líneas implicó la definición de rutas, frecuencias y la asignación de unidades adecuadas al perfil de demanda local, al mismo tiempo que se integraron las paradas y los cronogramas con el sistema general de UISE, para facilitar transbordos y continuidad en los desplazamientos de las personas usuarias.
La ampliación de recorridos y la reordenación de la red se tradujo en la conexión directa con una amplia red de servicios e infraestructura pública: 79 establecimientos educativos, el 94% de los centros de salud, el 85% de los espacios culturales y el 81% de las instalaciones deportivas. Estos indicadores fueron destacados por Cinti como evidencia del alcance social de la gestión operativa de UISE, que busca acercar a las personas a servicios esenciales y a actividades cotidianas.
El reporte enfatiza que la operación municipal no solo moviliza pasajeros, sino que contribuye a integrar la vida comunitaria mediante canales de transporte planificados y coordinados, con especial atención a los barrios incorporados y a la accesibilidad de la población.
